"... ¿Te preocupa tu futuro? ¿Te gustaría saber qué te depara la fortuna? ¿Problemas de pareja? ¿Te sientes cansado, triste, enfermo y sin esperanza? ¡No lo dudes más! Te quitamos los males y te decimos si alguien te está haciendo brujería. Déjate guiar por el maestro... Sólo llámanos o visítanos..." Los has escuchado dándose a conocer en estaciones de radio, ahora fueron "Los hermanos Sandoval" o "Maestro Sandoval", pero en su momento fueron otros nombres los usados en lo que ya se ha convertido en un modo recurrente de estafar a la gente.
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Fue este dos de abril cuando los "Hermanos Sandoval" fueron señalados por una persona por haber cometido fraude. Conforme salían los detalles a la luz, se supo que al menos siete víctimas han presentado denuncias en contra de los famosos videntes, que en total se llevaron más de un millón 200 mil pesos a base de engaños y palabrería. Pero no es la primera vez que ocurre que los brujos estafan a Parral.
En esta ocasión, uno de los estafados, llegó al mentado "centro espiritual" y se topó con una vivienda sin cortinas. Al asomarse, pudo ver cómo los muebles, el incienso y el ambiente místico se había esfumado junto con todo su dinero. Adiós a saber qué depara la fortuna, a mejorar la vida en pareja y deshacerse de la brujería.
Una situación parecida se vivió en 2016, y aunque no fue millonario el desfalco, hace eco en la memoria de los afectados porque es como si se tratara de un suceso recurrente. Esa vez, el curandero fue señalado por tres personas de haberlos estafado con 70 mil pesos a cada una. Con su ropa brillosa, anillos, un tarot al frente y un facilidad de palabra impresionante, convenció a los incautos de que multiplicaría su efectivo y además los iba a librar de todos sus problemas gracias a sus dotes espirituales.
La propaganda era la misma, sólo que esta vez el nombre del timador era "Alex El Ángel". A través de spots radiofónicos aseguraba que era un famoso brujo procedente de Veracruz, y no conforme con eso, también pagaba un espacio radiofónico en medios locales para atender a los que sentían que un mal de ojo no los dejaba avanzar en la vida.
Limpias con hierbas, velas, incienso o copal, duraron un tiempo hasta que el chamán desapareció sin dejar rastro llevándose el dinero consigo.
Esa historia se escribió hace cuatro años, sin embargo, ahora con los Hermanos Sandoval, las víctimas cambiaron de nombre con todo y que fue el mismo delito, el mismo modo de operar, lo que asienta el precedente de que probablemente se trate de las mismas personas o incluso alguna organización que trabaje de esta manera y cada determinado tiempo esperan a que la gente 'olvide' la estafa y vuelven a aparecer con los anuncios, ofreciendo mejorar vidas por cantidades que significativamente ante el problema, son poca cosa.